Una tubería reventada por el frío puede soltar cientos de galones de agua en pocas horas y costar miles de dólares en reparaciones. Los tubos más expuestos son los del garaje, el sótano sin calefacción, el crawlspace (espacio bajo el piso) y los que corren por paredes exteriores. Con espuma aislante, cinta y media hora puedes protegerlos.
Míralo en video
Pasos a seguir
- Localiza las tuberías en riesgo
Recorre el garaje, el sótano, el crawlspace, el ático y las paredes exteriores buscando tubos a la vista. Los que están en un lugar sin calefacción o cerca de una rendija por donde entra aire frío son los primeros en congelarse. Tapa esas rendijas con espuma en aerosol o silicón (caulk): sin corriente de aire, el aislante rinde mucho más.
Ilustración del paso 1 - Coloca la espuma aislante
Fíjate en el diámetro del tubo (en casas los más comunes son de 1/2 in y 3/4 in) y compra espuma aislante para tuberías (foam pipe insulation) de esa medida, la que viene con una rendija a lo largo. Ábrela, colócala sobre el tubo y presiona hasta que la rendija cierre. Corta con tijeras o cutter a la medida y cubre todo el tramo, incluso los que llegan hasta la pared, sin dejar zonas desnudas.
Ilustración del paso 2 - Sella las uniones y los codos
Donde dos tramos de espuma se tocan, pégalos con cinta de vinilo o duct tape enrollada en espiral, traslapando la mitad de cada vuelta. En los codos, corta las puntas a 45 grados para que encajen sin hueco. Cierra también la rendija de la espuma con cinta cada pie (30 cm) si no es autoadhesiva.
Ilustración del paso 3 - Desconecta las mangueras y cubre las llaves exteriores
Quita todas las mangueras (garden hoses) de las llaves exteriores (hose bibs) y guárdalas: una manguera conectada atrapa agua dentro del tubo y hace que se congele. Si tienes una llave de paso interior para esa llave exterior, ciérrala y abre la llave de afuera para que se vacíe. Termina con una cubierta de espuma (faucet cover), sujeta con su cordón.
Ilustración del paso 4 - Aprende dónde está la llave de paso principal
Localiza la válvula que corta el agua de toda la casa: suele estar donde la tubería entra a la casa, cerca del medidor (water meter). Si tiene palanca (válvula de bola), un cuarto de vuelta la cierra; si es una rueda redonda (válvula de compuerta), gírala hacia la derecha hasta que se detenga. Si un tubo se rompe, cerrar el agua en segundos reduce el daño muchísimo.
Ilustración del paso 5
Errores comunes
Dejar tramos sin cubrir, usar espuma que no coincide con el diámetro del tubo, olvidar los tubos dentro de gabinetes de paredes exteriores y dejar la manguera conectada "solo por esta noche". El aislante también retrasa el congelamiento pero no lo evita si hace mucho frío por muchas horas: necesita algo de calor en la zona. Mantén la espuma alejada del ducto de escape de un calentador de agua o caldera y sigue las distancias que indique el fabricante.
Si viene una noche muy fría
Abre un grifo, el más alejado de la entrada de agua, para que gotee un hilo fino: el agua en movimiento se congela más despacio. Abre las puertas de los gabinetes bajo el fregadero para que llegue aire caliente y no bajes el termostato de 55 °F (13 °C) aunque no estés en casa. Cierra la puerta del garaje.
Cuándo llamar a un profesional
Si un grifo no da agua en una helada fuerte, puede haber hielo en el tubo: no uses llama ni soplete para descongelar, puedes provocar un incendio. Si ves un tubo abultado, agrietado o con fuga, cierra la llave de paso principal y llama a un plomero.
¿Te sirvió esta guía?
Recibe una guía nueva cada semana, directo a tu correo.
Sin spam. Cancelas cuando quieras. Privacidad
Esta guía es informativa. Trabajar con electricidad, gas o estructuras conlleva riesgos: si no te sientes seguro con algún paso, llama a un profesional.